Sobre relatos, cuentos e historias

Espacio dedicado a los textos que le han ayudado a la autora a hacer más leve el tiempo de la vida, el cual suele ser muy largo. Esperando que algún incauto perdido de la red llegue a estas líneas y alimente su ocio,y si hay suerte, quizá hasta le comuniquen algo

Mi foto
Nombre: Irene Soria Guzmán
Lugar: México, D.F., Mexico

Egresada de la carrera de Diseño y Comunicación Visual, de la ENAP/UNAM.

miércoles, noviembre 04, 2009

Sobre el frío

Mi cuerpo transforma el frío en ganas de llorar, a mi pecho le lastiman las fotos, las ausencias, las pérdidas y las no acciones. Las palabras esta vez no me rescatan. De pronto me pesa que me falte vivir tanto, hay tanto que hacer, tanto por que luchar, tanto que sentir y tanto que crear... tanto que temo que mi espíritu no tendrá la fortaleza para soportarlo.

El frío me hace recordar la soledad, y con ella, la temporalidad de las cosas, nada es permanente, nada es eterno, y el frío me lo recuerda, me recuerda que hay maldad y que al parecer lastimar es lo único que sana...destruir

Sobre depresiones reencontradas

Según Anamari Gomís en su libro, "Los demonios de la depresión", las depresiones en las personas propensas a ella, pueden presentarse en lapsos largos o cortos de tiempo, dependiendo de la situación y del individuo, pero que invariablemente son reconocidas por estas, y que en el mejor de los casos, son tratadas, o por lo menos tomadas con naturalidad.

Quizá eso explique que mis depresiones hayan regresado, me son extrañas pues hace mas de un año y medio que no se presentaban, pero no por ello, dejo de reconocerlas, otra vez las ganas de llorar sin ningún sentido, las ganas de escuchar música triste y querer dormir o no querer hablar son los síntomas que me hacen creer que los demonios han regresado.

De pronto me pregunto, si es que mi cuerpo encontró una manera de sentirse mal entre esta aparente felicidad? como cuando uno se muda de casa, y al principio todo es nuevo y confortable, pero que después de un tiempo, se encuentran las grietas, las goteras y los fantasmas que habitan la casa y que estan listos para hacernos reaccionar.

Yo por mi parte, trato de entenderme nuevamente y ver de qué forma sobrellevarla de nuevo. Antes, mi soledad me daba para mucho, podía refugiarme en ella para justificar mis continuos ataques de tristeza y culparla de mi tan mala suerte... hoy, que eso ya no es un pretexto, no encuentro el sentido ni la explicación coherente de mi reciente incomodidad, a parte, claro, de la terrible situación de este país y lo cerca que estamos que a este mundo se lo lleve la chingada, pero en mi mundo interno, sigue siendo, tal como hace años, la insoportable incertidumbre de no saber qué es lo que me pasa, y peor aún, qué pasará durante y al final de este proceso, tengo miedo, pero sobre todo, una eterna y profunda tristeza.

domingo, octubre 18, 2009

Sobre contradicciones

Grulla y cuello
La paz, la felicidad y el amor, comprarten entre sí dos emociones contradictorias e inevitables: por un lado, la plenitud y la anhelada sensación de sentirse completo, experimentar el confort de pertenecer a algo o alguien; y por otro lado, la incertidumbre de no saber cuándo y cómo llegaran a su fin tan maravillosa experiencia. Dentro de todo, sólo queda la certeza de que entre más intensas se vuelvan dichas sensaciones, más cerca se encuentran de un triste, doloroso y desgastante final.

martes, septiembre 08, 2009

Sobre... nada

Presiento que "Karmatron" vendrá a pedirme cuentas pronto, me cobrará el olvido de mis amistades, la evasión a mis fantasmas del pasado, y básicamente, castigará el continuo culto edonista al que me he sometido durante todos estos meses...

Y algo me dice, que cuando llegue ese dia, cuando el destino me alcance de nuevo y terminen estas vacaciones de (lo que espero no sea sólo) una felicidad momentanea...hasta entonces, volveré a escribir

sábado, enero 24, 2009

Sobre mecanismos de tortura parte IV

Sobre sutil violencia.
El caballo que cae 2

Dale a una persona todas las comodidades, que nazca en una familia sin problemas económicos, con una disciplina extraña, una infancia estresante.

Al crecer, otórgale el trabajo y la pareja perfecta, que su comodidad y confort siga y se estabilice en la edad adulta.

Ahora, quítale la capacidad de ser feliz, que cada brote de chispa en su vida sea opacada por su instinto violento inculcado desde la infancia temprana, eso le impedirá que deje entrar en su vida el bienestar.

Dótalo del defecto de buscar los problemas en cualquier parte, odiará el mundo, creerá que todo está en su contra, que la gente lo traiciona.

Haz que su violencia sea tan fina como para atraer a varias personas, pero tan evidente, que huyan de su vida una vez que lo conocen a fondo.

Oblígalo a vivir en el conflicto, no te olvides de sustraer la capacidad de ser felíz. Con ello, lograrás que él mismo evite que algo vaya bien en su vida, al cabo de poco tiempo se hara adicto a la violencia.

Si se corre con suerte, es posible matar dos pájaros de un tiro, coloque a éste individuao en el mismo entorno que una víctima del tercer mecanismo de tortura, en la del poco amor propio... juntos, violento y desviado, podrán vivir en una tortura por años...

martes, julio 22, 2008

Sobre gases mortales

La desesperación por la anormalidad en su cuerpo fue la primera señal. Su abdomen estaba creciendo. Poco a poco la boca del estomago se llenaba de pequeños cerillos que se encendían uno a uno para avisarle, sin violencia, que su cavidad se llenaba de un gas venenoso que se expandiría rápidamente.

No quiso darle importancia, es solo mi imaginación, pensó...pero el gas se dirigía también hacia su cabeza, llegó a sus ojos, brotó en forma de líquido por su lagrimal, pasaba por su garganta y se transformaba en otra protuberancia que quería desbordarse.

El gas que habitaba su estomago formaba la masa mas grande de su cuerpo, con lentitud, éste pasó por sus venas y la hizo sentir coraje y furia, inexplicablemente llegó hasta sus manos y luego, se apoderó de sus dedos que comenzaron a teclear varias letras sin sentido, eran unos dedos vueltos locos por la velocidad de la invasión.

La desesperación llegó pronto a su cabeza, miles de pequeñas partículas en su cuero cabelludo hicieron que se rascara con fervor, luego el pecho… el pecho fue la parte mas dolorosa, le quitaba el aire, el aliento, no podía respirar, cada sorbo de aire era una agonía, quemaba su garganta, su tráquea, sus pulmones, respirar la mataba, no hacerlo, también.

El estomago le continuó creciendo, ahora se movían pequeños seres por dentro, buscó las salidas conocidas, comenzó a poner música, unas melodías para distraerla, otras para sumergirla más en su tortura, ninguna funcionó, intentó hablar, gritarle a la gente, nadie la oía.

Por último, buscó con desesperación algún objeto con un filo salvador que le abriera las entrañas y le sacara la podredumbre que la iban a hacer explotar, se cortó las sienes, el centro del pecho hasta llegar al final de su abdomen, hizo un corte transversal a la garganta… litros de líquido viscoso salieron a chorros por la presión en la que estaban, llenando de dolor su ropa y sus zapatos.

Se quedó abierta durante varios minutos, exhausta, sin poder pensar…

lunes, junio 16, 2008

Suerte de principiante

Las palabras ajenas me han servido de inspiración
y aunque se que no escribiré aqui frase alguna que no se haya escrito ya,
y que desconozco,
las reglas de la poesía;
no quiero dejar de intentar,
en un esfuerzo que quizá sea frustrado,
hacer extensivo al papel,
la burbuja que ha generado en mi pecho.

Quizá,
en una suerte de principiantes,
me sea posible describir la forma de las creaturas,
efimeras y únicas,
nacidas a partir de la unión de nuestras piernas.

Talvez,
no tenga que perseguir por mucho tiempo a las palabras,
y entonces pueda,
por un permiso divino,
contarle al mundo esta historia,
que no es diferente a las otras,
pero que esta vez se vive en un mundo empeñado en coleccionar emociones,
cual fotografía,
en una hoja de papel...

lunes, mayo 26, 2008

Lucrecia y la iluminación cinematográfica II

Lucrecia de pronto sintió que su vida estaba siendo filmada, que la cámara le hacía constantes close ups a su cara, a sus ojos, a su boca.
Por fin, sus movimientos y caminar estaban siendo registrados por alguien más, que al parecer, llevaba un registro exacto de sus sonrisas.
Lucrecia palideciò de pronto, comenzó a temer que, por el hecho de sentir los acercamientos a su rostro, estuviese sobre actuando, en un afán por querer conservarse perfecta ante auquel registro, ante tales movimientos de cámara.

Lucrecia y la iluminaciòn cinematografica Parte I

Creative Commons License
Este blog y todos sus textos se publican bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.